Ene 19 a 26 de 2009
Concentración
y Enfoque
¿Porqué
nos cuesta tanto trabajo concentrarnos? La razón
es que la concentración no es una habilidad
innata, sino que más bien se debe practicar
y desarrollar.
Aquí hay 11 formas
para que desarrolles la concentración y enfoque:
1. Conéctate
emocionalmente: los domadores de leones y
acróbatas no tienen problemas de concentración
debido a que sus vidas están de por medio.
Nos es más fácil concentrarnos con algo
que nos apasiona, pero si algo no te gusta y lo tienes
que hacer, preguntante a ti mismo, “qué
es lo que me ‘prende’ de lo qué
estoy haciendo.” Si te conectas emocionalmente,
te conectas mentalmente y entones estarás automáticamente
concentrado.
2. Gráfica
tus niveles de energía durante el día:
la mayoría de nosotros tenemos ciertas horas
del día en las que pensamos más claramente
y nos sentimos más energéticos. Planea
tu día para utilizar esos momentos para hacer
lo que requiere mayor concentración.
3. Elimina
todo lo que te distraiga: las fotos sobre
tu escritorio, revistas, todo lo que no sea relevante
para la actividad que estás realizando... sobretodo
el icono en tu computadora que te alerta que recibiste
correos electrónicos
4. Entrena
tu mente a no divagar: cuando alguien entra
a la habitación, cuando la puerta se cierre,
cuando vuela la mosca... entrena tu mente a mantenerse
enfocada en lo que estás haciendo. Cuando alguien
te hable, “conectate” y escucha con suma
atención, como si después fueras a repetirle
que fue exactamente lo que te dijo.
5. Determina
cuanto tiempo dedicarás a cada tarea: define
estrictos límites de tiempo para completar
cada una de las actividades que haces durante el día.
Inclusive puedes solicitar ayuda a tus compañeros
de trabajo para que te ayuden a monitorear tus tiempos
y te presionen cuando sea necesario.
6. No
olvides los objetivos generales: enfócate
en la actividad que te ocupa en ese momento, pero
no olvides que esa actividad es parte de un plan maestro.
Aprende a concentrarte en el “arbol”,
sin perder de vista el “bosque”.
7. No
consumas demasiado cafeína o azúcar:
Es verdad que estimulan la concentración, pero
sus efectos sólo duran entre 30 y 60 minutos.
Te recomiendo sustituirlos con intervalos de 5 minutos
de ejercicio ligero que te inyectarán la energía
que necesitas, sin efectos secundarios
8. Medita:
el meditar te ayuda a controlar tu mente,
en vez de que tu mente te controle. Empieza por este
ejercicio: enfócate exclusivamente en el ritmo
de tu respiración, convirtiéndote en
un espectador del río de pensamientos que fluyen
en tu cabeza, sin involucrarte emocionalmente. Empieza
con un minuto de meditación al día,
de preferencia inmediatamente después de despertarte
y trata de desarrollar tu habilidad de meditar hasta
que puedas hacer 20 minutos.
9. Cultura de la pausa: concéntrate
en las actividades que estás realizando en
intervalos de 40 minutos y después de cada
uno date una pausa de 5 a 10 minutos. Además,
te sugiero que con regularidad cambies tu postura
de sentado, lo cual promueva la circulación
y envía más oxígeno al cerebro.
10. Analiza
tu bloqueo: si recurrentemente tienes problemas
de concentración en alguna tarea específica,
probablemente hay un bloqueo mental relacionado con
esa actividad. Es necesario ser consciente de que
esto está sucediendo y analizar posibles soluciones.
11.
Recompénsate cuando concluyas exitosamente,
actividades particularmente difíciles.
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